Mantener una finca limpia es una prioridad de todas las comunidades de vecinos. No obstante, pese a una buena higiene, muchas veces parece imposible evitar la proliferación de una plaga. Cualquier tipo de plaga conlleva un malestar general, desde problemas de salud hasta fobias. Pero, además, su erradicación conlleva un importante desembolso. Esto supone una situación incómoda entre los vecinos, ya que, ¿quién es el responsable? ¿quién debería efectuar dicho desembolso?

Origen de la plaga en zonas comunes

Las zonas comunes de una comunidad de vecinos incluyen los sótanos, parkings y garajes, la zona de calderas, trasteros, redes de saneamiento, desagües y jardines. Estas estancias tienden a sufrir plagas de cucarachas debido a sus condiciones húmedas. Además, durante la temporada estival y debido al clima cálido, los insectos suelen salir a la superficie, llegando incluso a las viviendas de las plantas más bajas.

Los roedores también son una plaga frecuente en las comunidades de vecinos. Aprovechan cualquier hueco o fallo estructural para colarse y establecerse, ya que las fincas son una fuente de alimentos y refugio para todo tipo de roedores. Las fincas con zonas ajardinadas o exteriores también tienen la posibilidad de sufrir infestaciones de hormigas.

De esta manera, si se descubre que el foco de la infección se encuentra en una de estas zonas comunes, la responsabilidad recaerá sobre la comunidad de vecinos. Además, según la Ley de Propiedad Horizontal, los vecinos que no se vean afectados por la plaga deberán efectuar también el pago, ya que se trata de ‘satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal’. Los vecinos que se opongan o no abonen su parte justificadamente, responderán a sanciones impuestas por la Administración Pública.

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Origen de la plaga en una vivienda particular

¿Qué pasa si el foco de una plaga en la comunidad de vecinos procede de una vivienda en particular? Mantener tu hogar limpio no te asegura evadir las plagas, y usar productos del supermercado o remedios caseros puede facilitar la proliferación y el asentamiento de la plaga.

Siguiendo con la Ley de Propiedad Horizontal, la responsabilidad del coste de erradicación de la plaga recaerá sobre el propietario. Cabe hacer una aclaración con respecto a si esta vivienda se encuentra arrendada: si la plaga se originó por culpa del inquilino, el coste recaerá sobre éste. Pero, si la infestación ya estaba allí antes y es causa de un desperfecto del inmueble, será el arrendador el responsable de hacerse cargo del desembolso que supone el control y la erradicación de la plaga.

Tratamiento para plagas en las comunidades de vecinos

El primer paso que efectúa una empresa de control de plagas en Comunidades de Propietarios es una completa inspección para poder identificar la plaga y determinar, así, el tratamiento más adecuado para su erradicación. Se centra en los focos de actividad y las zonas con más población, además de descubrir las vías de acceso que han facilitado la plaga para implementar medidas de seguridad.

Siempre será un acierto acudir a una empresa de fumigación, ya que cuentan con las técnicas, conocimientos y medios para controlar y erradicar de manera eficaz la infestación. Nuestra empresa de fumigación y control de plagas Valencia ofrece programas a medida de prevención y control de las plagas en comunidades de vecinos ajustándose a las necesidades y particularidades de cada comunidad, así como un plan de mantenimiento para evitar otra posible infestación.

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